martes, marzo 29, 2011

Proyecto Nautilus / 36


me escribe Fede:

Recién termino de cargar el bote
de primera la madera
ahora tres horas hasta casa


El sábado Javier me trajo varias latas de aceite de lino
y esta tarde Ana Biancalana me regaló unas cortinas hermosas

el paraíso sigue cerca
gracias

lunes, marzo 28, 2011

Proyecto Nautilus / 35



los navegables ríos de la amistad

Proyecto Nautilus / 34


así amanece
la bruma sobre el río
la soledad elegida
y el otoño que avanza
sobre las islas

sábado, marzo 26, 2011

Proyecto Nautilus / 33





Llueve y la isla nos abraza.
Lore llegó con su carpa y su mochila en la lancha de las 10hs y ya Rubén nos preparó la picadita, el pechito de cerdo ,Vilma unas maravillosas ensaladas y nuestros pronósticos de acampantes húmedas se convirtieron en una fiesta.

La charla, el abuelo andaluz de Rubén, entonces algo de Morente y Lorca para ponerle color al día.
Y el nuevo miembro de la familia en Las Tortugas: Fidel


Como el agua crece y el cielo sigue encapotado nos cruzamos a lo de Federico. El Ñafito, un botecito a motor que parece una cáscara de nuez, nos lleva al ras del agua hasta la otra orilla. Luego vendrán los mates, las pizzas, y a dormir temprano que nos espera el cruce del Paraná y la visita a casa de Javier.



viernes, marzo 25, 2011

Proyecto Nautilus / 32

Buen día Nautilus!

Proyecto Nautilus / 31




Ayer en la lancha de la tarde llegó un amigo de mi padre con su familia. Suponiendo el lugar abandonado llegó a instalarse allí como tantas veces y el muelle y mi presencia lo dejaron mal parado.
Apenas lo conozco pues ya vivía en Zárate cuando él venía a Nautilus con Negri. Al principio fue una situación tensa; ellos bajando en el muelle, Fede y Don Carlos desmalezando para plantar las bases de la casa y yo ahí, la Aparecida.
Los invité a quedarse pero no me dieron muchas ganas de compartir mi casa con extraños. Armé la carpa donde siempre y ellos se quedaron del lado de la casa vieja.
En una familia que siempre ha sido caótica cuesta ejercitar los límites. Lo de ayer; firmeza y hospitalidad. 

Luego me sentí mal y me costó dormir. Como siempre los vecinos extendieron su abrazo. Los inicios de largas amistades. También mis amigas me tranquilizaron por teléfono.

Dos cartas de tarot acudieron con claridad al encuentro: el Emperador y la Justicia. 

Esta es mi herencia. Mi lugar en el mundo. Vine a poner orden, límite, estructura. Vine a equilibrar la balanza.

Vine para quedarme.

jueves, marzo 24, 2011

Proyecto Nautilus / 30


es el primer día de la casa nueva
es 24 de marzo


construyo sobre la memoria
mi lugar en el mundo





Proyecto Nautilus / 29



Es de mañana.
Es la alegría de estar a las puertas de una vida nueva.
Es el olor a madera y las ondas en el río.
Mis botas nuevas de goma.
El viento suave que se cuela por la puerta
Ustedes ahí, acompañando el viaje.

martes, marzo 22, 2011

Proyecto Nautilus / 28


Recuerdo el año en que dejamos de ir a Nautilus. Época de vacas flacas, lo encontré a mi viejo apenado en el comedor de casa contando los pocos pesos que le habían dado por el motor de la lancha.
Los hombres de la casa, como buenos tuerca, preferían morirse a subir a un transporte público. En autos destartalados que había que empujar o hacer "puente" con dos cables para arrancar, sí. Pero en colectivo no.
El concepto se extendía a la Lancha Interisleña y entonces la crisis nos dejó sin la isla.
Volví alguna vez más con mis amigos adolescentes y después nos perdimos.

En los noventa, jovencísima y recién casada me instalé en Zárate.
El Paraná desde los bordes de la ciudad me llamaba río abajo. Pero allí los que navegan son pocos, y si en diez años me habré subido dos veces a una canoa es mucho. Había que esperar. Criar a los hijos, tomar mate en la orilla.

Guardé todo el río en esta canción de Alberto Muñoz


El río no se detiene
Es pasaje y devenir...para llegar a casa tomo subtes y trenes y lanchas colectivas; madrugo y cargo bidones de agua, conservas, bolsas de dormir...y vale la pena el esfuerzo porque el río también me espera.

lunes, marzo 21, 2011

Proyecto Nautilus / 27



Vamos a la isla en mínimos campamentos. Ahora que puedo dejar algunas cosas en la casa vieja me independizo un poco de la hospitalidad de los vecinos. Esta vez, madre e hijo. Hijo menor con madre en exclusividad. Suena bien.
Pablo tiene 17 y es su segundo viaje. Pero es el primero solos en mucho tiempo.
Alternamos charlas y largos momentos de silencio, tendidos al sol como lagartos en el muelle o él dentro del monte y yo en el agua.
Por la noche nos reunen la luna y el fuego. Sigue con la idea de vivir allí, de criar gallinas, imaginamos disparatados corrales aéreos sobre las casuarinas. Tiene el mismo espíritu delirante de su abuelo.
Luego lo dejo dibujando árboles animados junto a la fogata.
Es hermosa la noche del equinoccio. Estar acá, juntos. Saber, que  se puede vivir de otra manera.

domingo, marzo 20, 2011

Proyecto Nautilus / 26



Padecí el viernes la extensa jornada de trabajo encerrada en la escuela. Es como ponerse zapatillas después de haber pasado todo el verano descalza, a la libertad nos acostumbramos rápido.
Así que el sábado nos levantamos tempranísimo y salimos con Pablo para Nautilus.
El río crecido y la bruma fueron las novedades del paisaje. Empieza el otoño y la isla unifica su paleta de ocres...río, hojas, muelles...
El sol destellando en pequeños espacios sin niebla...

Nos bajamos por primera vez en nuestro muelle y ya Federico desde enfrente, brazos en alto, nos avisa que se va de pesca todo el día.
Ocho y media. La primera tarea del campamento; un buen mate y un fueguito.

La isla crece en familiaridad, sin cámara a mano vimos la luna del equinoccio reflejada en el agua y la luz dorada del amanecer.

El miércoles iremos a comprar las maderas para comenzar la casa.
El sueño no se detiene


miércoles, marzo 16, 2011

Proyecto Nautilus /25





"todo lo que no se hace carne se hace fantasma" / César Fernández Moreno

utopía familiar de conquistar el delta
casas de barro
plantaciones frutales
corrales con gallinas
pablo sueña con vivir del trueque
plantar tomates y pescar dorados

el paisaje nos da forma
(y hoy es martes las camareras rastrillan el salón en busca de propinas)

¿qué modifica en mí el deseo de ser río?


el cielo sobre el agua
la luz que cae sobre las casuarinas

domingo, marzo 13, 2011

Proyecto Nautilus / 24





Me quedo en la ciudad y la isla me busca. En el mismo momento en que llama Ricardo para contarme que está pescando con sus nietos en el muelle, Sergio envía este poema de Robert Lowell sobre la isla Nautilus.

Tiempo de escuchar el rumor del río




Robert Lowell | “Skunk Hour”

(for Elizabeth Bishop)

Nautilus Island’s hermit
heiress still lives through winter in her Spartan cottage;
her sheep still graze above the sea.
Her son’s a bishop. Her farmer is first selectman in our village;
she’s in her dotage.

Thirsting for
the hierarchic privacy
of Queen Victoria’s century
she buys up all
the eyesores facing her shore,
and lets them fall.

The season’s ill--
we’ve lost our summer millionaire,
who seemed to leap from an L. L. Bean
catalogue. His nine-knot yawl
was auctioned off to lobstermen.
A red fox stain covers Blue Hill.

And now our fairy
decorator brightens his shop for fall;
his fishnet’s filled with orange cork,
orange, his cobbler's bench and awl;
there is no money in his work,
he’d rather marry.

One dark night,
my Tudor Ford climbed the hill’s skull;
I watched for love-cars. Lights turned down,
they lay together, hull to hull,
where the graveyard shelves on the town....
My mind’s not right.

A car radio bleats,
“Love, O careless Love....” I hear
my ill-spirit sob in each blood cell,
as if my hand were at its throat...
I myself am hell;
nobody’s here--
only skunks, that search
in the moonlight for a bite to eat.

They march on their solves up Main Street:
white stripes, moonstruck eyes’ red fire
under the chalk-dry and spar spire
of the Trinitarian Church.

I stand on top
of our back steps and breathe the rich air--
a mother skunk with her column of kittens swills the garbage pail.
She jabs her wedge-head in a cup
of sour cream, drops her ostrich tail,
and will not scare.


Life studies, 1959




Robert Lowell | “La hora de la mofeta”

a Elisabeth Bishop

La heredera ermitaña de la isla Nautilus
aún sobrevive el invierno en su cabaña espartana;
sus ovejas aun pastan sobre el mar.
Su hijo es obispo. Su mandador
sigue siendo concejal en nuestra aldea,
ella vive su senectud.

Sedienta por
la privacidad jerárquica
de la era Victoriana
compra todos los adefesios
que ven hacia su costa
y los deja caer.

La temporada enferma--
hemos perdido a nuestro millonario veraniego,
que parecía haber saltado de un
catálogo. Su velero de nueve nudos
fue subastado a langosteros.
Una mancha, roja como el zorro, cubre la Colina Azul.

Y ahora nuestro remilgado
decorador alegra su tienda para el otoño,
sus medias repletas de corcho naranja,
naranja su banca de zapatero y su lezna,
no hay dinero en su trabajo,
preferiría casarse.

Una noche oscura,
mi Ford Tudor trepó la calavera de la colina,
busqué carros enamorados. Con las luces apagadas,
se arrimaban juntos, casco con casco,
en donde el cementerio engaveta al pueblo...
Mi cabeza no está bien.

Una radio da balidos,
“Amor, ay amor descuidado...” escucho
mi espíritu enfermo llorando en cada célula de sangre,
como si mi mano estuviera en su garganta,
Yo mismo soy el infierno,
no hay nadie aquí--

solo mofetas, que buscan
bajo la luz de la luna un bocado para comer.
Marchan sobre sus suelas hacia la Calle Central:
líneas blancas, ojos lunáticos, rojos como el fuego
bajo el mástil seco y puntiagudo
de la iglesia Trinitaria.

Me paro encima
de nuestros peldaños y respiro el aire puro--
una madre mofeta con su columna de cachorros se abalanza sobre la basura
mete su cabeza picuda en un envase
de crema, deja caer su cola de avestruz
y no asustara.


Estudios en directo, 1959

Proyecto Nautilus /23





tiempo de semilla
un perfume lejano
anuncia el jardín








jueves, marzo 10, 2011

12 de espadas



en la vereda 
de villa celina
me recuerda
que somos aliado y enemigo
y la batalla es adentro

miércoles, marzo 09, 2011

Proyecto Nautilus / 22

x ana adjiman en el río carapachay | enero 2011



viajera se desaprende
respira
suelta las valijas

posa la cabeza en el agua
se deja flotar río abajo

pasan las penas antiguas
anudadas a un junco

martes, marzo 08, 2011

Proyecto Nautilus / 21



Se despierta la isla. El bote de Fede en marcha lleva amigos a pescar al Bajo del Temor. Ruben prepara su lancha para ir de compras, Elda se asoma en camisón a la ventana. Enciendo el mechero y voy preparando el mate. Son las seis de la mañana.

Hay pique en el río y dos zorzales se disputan un pedazo de pan que los chicos dejaron sobre el muelle.

Paisaje de ayer. En ese paisaje la vecina del muelle nuevo sale de la carpa, se estira, prepara un mate y se pone a leer.




Ser paisaje isleño.

Para los del almacén ya soy la Señora Alta del Muelle Nuevo, casi un título nobiliario.


Pasaron Guillermina y Gerardo con la bibliolancha. Ya tengo trabajo. La isla me recibe aunque no tenga mucha idea de cómo usar un machete.

Se abren los encuentros
El mundo es todo posibilidad.

lunes, marzo 07, 2011

Proyecto Nautilus / 20




Hoy 7 de marzo viejo, cumplirías 72. Creo que por fin lo hemos celebrado a nuestro modo. Aquí estamos en Nautilus, tus nietos sobre el muelle nuevo. Pablo tiene tu humor de eso no hay duda y Juan heredó esa nobleza de corazón, ese código de honor para tantas cosas.
Guiñando un ojo al tiempo ellos te reinventan. 
Son mi sangre, la tuya y el Nautilus que se viene.



El último regalo de cumpleaños que te hice fue una biografía de Horacio Quiroga, en la tapa hay una foto preciosa en donde él camina con su machete en medio del monte. 
Recuerdo que bromeamos acerca de su flacura tan similar a la tuya. 
Luego Rosa me lo devolvió para que lo tuviera conmigo. Será el primero en desembarcar cuando tenga allí una biblioteca.

Todos te recuerdan en la isla. Ricardo y Maria Elda cortaron flores de su jardín para homenajearte. Los vecinos tienen esos gestos que conmueven hasta las lágrimas.

Tendremos un jardín muy pronto. Ese será mi regalo.

jueves, marzo 03, 2011

Proyecto Nautilus / 19


me repliego

alguien dice estoy en las sombras del patio

otro dice cruzaré el mar

y otro

ayer vi una sirena, se parecía a vos

nada de eso pone flores en mi mesa

ni mano sobre el hombro

ni sonrisa viva junto al muelle

construyo mi casa caracol

con una sola entrada

limpia, luminosa

y te espero

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