la fragilidad del movimiento
pasan gentes y lugares
lore y gero que se casan en marzo
y otro micro
merita que espera un hijo
y dani que viaja todos los días de santa rosa a toay
lee la frase del boleto rosa y sonríe
también estás vos
que me miraste tan largo y callado
detrás de un vidrio
hoy me quedé en casa
hice mate regué las plantas
me senté en el zócalo de la puerta
a ver pasar las hormigas
ellas que se creen tanto
transportan hojas que las superan en tamaño
equipaje pesado
también las hormigas juegan
a la mujer maravilla
1 comentario:
Marisa, qué asombro. Veo que anduviste por la casa de Olga Orozco en Toay, viviéndola. Y esto de las hormigas... dos temas fuertes sobre los que también estuve trabajando hace poco tiempo. Te enviaré esas páginas. Hermosa y con fuerza, esta poesía. Gracias! Ramón
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