
la noche de navidad íbamos a la quinta
el árbol adornado los vestidos blancos
girábamos hasta marearnos
entre estrellitas que no duraban nada
la abuela advertía el peligro
curaba de palabra las quemaduras
eso era la felicidad
y nos dejaba exhaustas
al borde de la náusea
como ahora
5 comentarios:
al borde como ahora... para marearnos no esperémos la navidad... y lo de las estrellitas quiero probarlo yo me venía conformando con las estrellitas que se hacen el los ojos cuando te mareas. Y curar quemaduras es un privilegio heredado de mi abuela que capaz que es la tuya
mirá nena, si seguimos leyendo la lata literatura de la señorita Adela vamos a marearnos, ver estrellitas y vomitar por un buen rato.
Ya devolví al Sr. Registro!!!!!!
besoooo
jajajaj quise poner alta y escribí lata...es casi lo mismo jajajaja
Hola Marisa
Vengo a hacerte una invitación. Estoy dedicando esta semana a leer escritoras contadoras de cuentos y me he encontrado cosas maravillosas que deseo compartir. Te invito para que pases por mi Casa, espero que lo que estoy leyendo te guste tanto como a mí.
Un saludo. Jabier.
eso no es un fallido es un acto de JUSTICIA!
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